Cómo funciona un código QR: guía sencilla con ejemplos
De la carta de un bar a la tarjeta de un autónomo: descubre qué guarda un QR, cómo lo lee tu móvil y qué revisar si no funciona. Una explicación práctica, sin tecnicismos, para crear y usar códigos QR en tu negocio.
Qué guarda el QR que acabas de escanear
Un código QR es un código de barras en dos dimensiones: guarda la información en una cuadrícula de pequeños cuadrados. Cuando escaneas el QR de una mesa para ver la carta del bar, lo normal es que el código contenga la dirección de una página web, no la carta entera. Tu móvil lee primero esa dirección y después intenta abrirla. Por eso puede reconocer el código aunque no tengas conexión, pero no podrá cargar la página. En cambio, si el código guarda una nota de texto, un lector compatible puede mostrarla sin conectarse a internet.
No todos los QR llevan una dirección web. Un enlace tel: puede dejar preparada una llamada, una tarjeta de contacto te permite guardar el teléfono de un profesional y un evento te ofrece añadir una actividad al calendario. Es la aplicación con la que escaneas la que decide qué opciones mostrar, y a menudo te pedirá confirmación. Escanear un código no hace que el móvil llame, envíe un mensaje o guarde un evento por su cuenta.
Para qué sirven los cuadrados de las esquinas
Los tres cuadrados grandes de las esquinas ayudan al lector a localizar el QR y a saber cómo está orientado. Otras partes del dibujo le sirven para interpretar la cuadrícula. Los cuadraditos pequeños, llamados módulos, contienen a la vez el contenido, información sobre el formato y datos para corregir errores. No es que cada cuadradito corresponda a una letra del mensaje.
Para leer el código, la cámara tiene que distinguir los módulos del fondo y ver dónde empieza y dónde acaba el QR. Una imagen borrosa, un reflejo o un pliegue pueden ponérselo difícil. Si vas a poner un QR en el escaparate de tu tienda, comprueba cómo se ve con la luz de la calle y desde la distancia a la que lo van a escanear. Un buen punto de partida es un código oscuro sobre fondo claro, con espacio libre alrededor. Que se pueda leer aunque esté girado no significa que vaya a funcionar sobre un cristal con reflejos o en un envase muy curvo.
Por qué un QR con más información cuesta más de leer
Los QR pueden tener cuadrículas de distintos tamaños. DENSO WAVE, la empresa que lo inventó, describe versiones estándar de entre 21 y 177 módulos por lado. Cuanto más contenido añades, más probable es que haga falta una cuadrícula mayor; también influyen el tipo de caracteres y el nivel de corrección de errores. Si imprimes dos códigos de distinto contenido con el mismo ancho, el que tenga más módulos tendrá cuadraditos más pequeños, y a la cámara le costará más distinguirlos.
Puedes comprobarlo tú mismo: crea un enlace corto a la carta de un restaurante y una tarjeta de contacto con la dirección completa y muchas notas, genera los dos al mismo tamaño y compara las imágenes. Cada letra de más no obliga necesariamente a cambiar de versión, pero llenar el código de información innecesaria puede dar problemas en una etiqueta pequeña. En la explicación de DENSO WAVE sobre las versiones del QR se detalla la relación entre la capacidad y el tamaño de la cuadrícula.
La corrección de errores ayuda, pero no te deja tapar cualquier parte
El código lleva información adicional que permite recuperar parte de los datos si la imagen se ensucia o se estropea. Cuánto se puede recuperar depende del nivel de corrección y de qué zona del QR esté dañada. Los porcentajes de corrección se refieren a unidades de datos llamadas palabras de código, no a la parte de la imagen que puedes cubrir libremente. Si tapas una de las marcas de las esquinas, puede que el lector ni siquiera encuentre el código, aunque el resto esté perfecto.
Si añades el logotipo de tu negocio, no lo hagas demasiado grande y prueba el diseño completo. Subir el nivel de corrección también hace el código más denso, así que no compensa imprimirlo demasiado pequeño. En la documentación de DENSO WAVE sobre la corrección de errores se explica con más detalle cómo funciona.
Qué diferencia hay entre un QR estático y uno dinámico
En un QR estático, la información va guardada en la propia imagen. Un servicio de QR dinámicos, en cambio, suele guardar un enlace intermedio que redirige al destino que elijas; el proveedor puede cambiar esa redirección sin tocar la imagen impresa. Otra opción es usar una dirección de tu propia web y actualizar esa página, por ejemplo para cambiar el menú del día. En ningún caso cambia físicamente el QR que ya está pegado en la mesa.
FreeQRCodeCreate crea códigos estáticos. Si guardas un proyecto, podrás recuperar y editar el diseño, pero cada cambio genera una imagen nueva. Si corriges el teléfono de tu tarjeta de contacto o la contraseña del wifi, tendrás que sustituir las copias antiguas. Los proyectos guardados no actualizan los códigos que ya hayas compartido o impreso.
Si el QR no funciona, revisa estos tres puntos
- Comprueba qué contiene la imagen. Abre el archivo descargado en el lector de códigos QR y compara el resultado con los datos originales. Si no se puede leer, revisa el contraste y el margen, y prueba a reducir el logotipo.
- Prueba lo que tiene que pasar después. Si el enlace es correcto, ábrelo por separado y comprueba que la página carga. En el caso de contactos o eventos, prueba a importarlos en una aplicación compatible o usa el archivo que puedes descargar.
- Escanea una prueba impresa. Antes de encargar una tirada a la imprenta, escanea el QR al tamaño real, sobre el papel o el material definitivo y con la luz habitual. En la pantalla no se ven los reflejos, la tinta que se corre ni una pegatina estropeada.
El generador de códigos QR incluye una verificación automática y recomendaciones de tamaño para ayudarte a detectar problemas. Aun así, estas comprobaciones no garantizan que todos los móviles lean el código ni que su contenido sea seguro. Revisa siempre el enlace antes de abrirlo, y ofrece una alternativa por escrito, como un teléfono o la dirección de la página.